«En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados». 1 Juan 4:10
Una manera de integrar el amor de Dios en tu mente es a través de la Cena del Señor. En el corazón mismo de la adoración cristiana, Dios nos ha dado este ejercicio para mantenernos en forma espiritualmente.
Nos acercamos a Su mesa, donde recibimos pan y vino, y esto dirige nuestra atención a la cruz, donde el cuerpo de Cristo fue partido y Su sangre fue derramada por ti.
Dios utiliza la Cena para decirnos que nos ama. El siguiente es un antiguo himno que solía cantarse en la Mesa del Señor: «Enséñame, Dios mío, lo inmenso de tu amor. ¿Por qué del cielo has de venir? ¿Por qué en cruz morir? Oh, hazme comprenderlo, ayúdame a ver, lo que te costó, oh, santo Dios, pagar mi salvación».
Ven a la mesa con los ojos y los oídos abiertos y con el corazón lleno de fe. El cuerpo de Jesús fue partido por ti y la sangre de Jesús fue derramada por ti. Cristo invita a todo Su pueblo a partir el pan y comerlo, a tomar la copa y beberla. Este amor que fue derramado te ha alcanzado.
Puede que pases por días en los que te resulte difícil sentir el amor de Dios. Vuelve a la cruz y di como Pablo: «El que no negó ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas?» (Romanos 8:32).
- ¿Cómo te acercarás a la mesa de la Cena del Señor de manera diferente en el futuro?
Este devocional forma parte del libro Mantente en forma espiritualmente: Un devocional de 30 días, por Colin S. Smith. Si este contenido ha sido de bendición para tu vida, te invitamos a convertirte en colaborador de Abre la Biblia. Al hacer una donación de cualquier cantidad, podrás descargar gratuitamente la versión digital completa de este libro y ayudarnos a seguir llevando enseñanza bíblica clara y centrada en Cristo a más personas de habla hispana.



