Todos los artículos

enero 19, 2026

Los Diez Mandamientos son un mapa para una vida llena del poder del Espíritu

Había una vez un hombre que cumplía condena en prisión por ser ladrón. Ese había sido su estilo de vida, pero durante su estancia en prisión escuchó el evangelio y se convirtió de manera maravillosa.

Cuando llegó el momento de su liberación, sabía que se enfrentaría a una gran lucha. La mayoría de sus antiguos amigos eran delincuentes y sabía que no sería fácil romper con los patrones de su antigua forma de vida.

Con esta preocupación en mente, lo primero que hizo al salir de la cárcel fue buscar una iglesia donde pudiera orar.

Al mirar hacia el frente de la iglesia, vio las palabras de los Diez Mandamientos, escritas en la pared. Sus ojos se posaron inmediatamente en las palabras del mandamiento que parecía condenarlo. «No robarás» (Éxodo 20:15).

«Eso es lo último que necesito», pensó el hombre. «Conozco mi debilidad. Conozco mi fracaso y sé lo intensa que será la batalla que voy a librar contra esta tentación».

El hombre siguió mirando las palabras en la pared. Mientras las leía una y otra vez, le parecía que Dios le estaba diciendo estas palabras a su corazón con un nuevo significado que nunca antes había percibido.

Antes, siempre había oído estas palabras en tono de mandato condenatorio: «No robarás». Pero ahora parecía que Dios le decía esas mismas palabras como una maravillosa promesa: «No robarás».

«No robarás, porque yo pondré Mi Espíritu dentro de ti y haré que andes en Mis caminos» (ver Ezequiel 36:27). Lo que antes era solo un mandato condenatorio, ahora parecía una maravillosa promesa de nuevas posibilidades que Jesucristo había abierto a través del poder del Espíritu Santo.

Una nueva vida es posible para ti a través de Jesucristo y por el poder de Su Espíritu. Cuando vienes a la fe en Jesús, Dios te da Su Espíritu Santo para darte poder para vivir la vida a la que te llama.

Dios envió a su Hijo, «para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu» (Romanos 8:4).

Jesús cumplió la ley por nosotros. Pero aquí la Escritura nos dice que el propósito de Dios es que la ley se cumpla en nosotros.

¿Cómo te hace sentir eso? Si eres como yo, sentirás que tienes un largo camino por recorrer. Pero he encontrado un gran aliento en el Catecismo de Heidelberg, un documento del siglo XVI que expone la fe cristiana en forma de preguntas y respuestas.

El Catecismo de Heidelberg está organizado en tres apartados: miseria, liberación y gratitud. La miseria se refiere a nuestro estado de caída en el pecado. La liberación se refiere a lo que Jesús ha hecho por nosotros. La gratitud es una descripción de toda la vida cristiana.

Es significativo que aquí es donde el Catecismo de Heidelberg trata los Diez Mandamientos. Los mandamientos describen la vida para la que hemos sido redimidos. Por lo tanto, los cristianos no pertenecemos a la miseria, sino a la gratitud.

La pregunta 114 del catecismo declara: «¿Pueden guardar perfectamente estos mandamientos los que son convertidos a Dios?».

Respuesta: No.

Podrías decir: «¡Creía que esto debía ser alentador!». Pero esa no es toda la respuesta:

«porque incluso los más santos, en tanto estén en esta vida, no cumplen más que con un pequeño principio de esta obediencia. Sin embargo, empiezan a vivir firmemente no solo según algunos, sino todos los mandamientos de Dios».[2]

Ningún cristiano es todo lo que Dios le llama a ser. La persona más santa que conoces solo tiene un pequeño principio de esta obediencia. Pero hay un inicio de verdadera santidad en cada creyente. Todo cristiano tiene este inicio: un inicio de amor a Dios, un inicio de amor al prójimo. Un inicio de integridad, un inicio de verdad, un inicio de adoración, un inicio de descanso.

Ningún cristiano es completamente puro, pero hay un inicio de pureza en cada creyente. Ningún cristiano está completamente satisfecho, pero hay un inicio de contentamiento en cada creyente. Lo que tenemos ahora es un inicio de verdad, de paz, de integridad, de descanso y de adoración.

Este inicio es real. En verdad comenzamos a vivir conforme a todos, no solo algunos, de los mandamientos de Dios. Cada día trae nuevas oportunidades para que este pequeño inicio crezca. Y, cuando nuestro Señor aparezca, lo que Él ha comenzado en nosotros será completado.

[2] Catecismo de Heidelberg. https://www.heidelberg-catechism.com/es/topics/more/mandamientos.html?section=lordsdays&sort=qa. Pregunta 114.


Este artículo es un extracto del nuevo Ebook Conocer a Dios a través de los Diez mandamientos, para profundizar más en este tema te recomendamos escuchar la serie Las 10 luchas más grandes de tu vida.


Colin Smith

Fundador y Pastor de Enseñanza

Colin Smith es el pastor emérito en The Orchard Evangelical Free Church, en los suburbios de Chicago, y es un miembro del concilio de The Gospel Coalition. Es autor de varios libros, entre ellos El cielo, cómo llegué aquí: La historia del ladrón en la cruz (que también es una película), el libro El Padre Nuestro en 30 días y el podcast Una caminata por la historia bíblica. Escucha su enseñanza en el podcast de Abre la Biblia.
Colin Smith es el pastor emérito en The Orchard Evangelical Free Church, en los suburbios de Chicago, y es un miembro del concilio de The Gospel Coalition. Es autor de varios libros, entre ellos El cielo, cómo llegué aquí: La historia del ladrón en la cruz (que también es una película), el libro El Padre Nuestro en 30 días y el podcast Una caminata por la historia bíblica. Escucha su enseñanza en el podcast de Abre la Biblia.