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febrero 02, 2026

Los Diez Mandamientos son un espejo que refleja la gloria de Dios

Los Diez Mandamientos no son un conjunto arbitrario de reglas, sino un reflejo directo del carácter de Dios.

Pablo dice: «Por cuanto todos pecaron y están destituidos». ¿Destituidos de qué? Se podría esperar que el apóstol dijera: «Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la ley de Dios». Pero eso no es lo que dice.

«Por cuanto todos pecaron, y no alcanzan la gloria de Dios» (Romanos 3:23).

Los Diez Mandamientos reflejan la gloria de Dios. Dios dice a aquellos a quienes ha redimido: «Ustedes son Mi pueblo, y los llamo a una vida que refleje cómo soy Yo».

Un reflejo del carácter de Dios

¿Por qué no debes cometer adulterio? Porque Dios es fiel.

¿Por qué no debes robar? Porque Dios es digno de confianza.

¿Por qué no debes mentir? Porque Dios siempre es fiel a Su Palabra.

¿Por qué no debes codiciar? Porque Dios está en paz y satisfecho consigo mismo.

Cuando Dios dijo: «No tendrás otros dioses delante de Mí», fue porque Él es el único Dios verdadero y vivo.

Cuando Dios ordenó que descansáramos un día a la semana, fue porque Él descansó de Su obra en el séptimo día.

Dios habla a Su pueblo en los mandamientos, diciéndonos: «Ustedes son Mi pueblo. Están llamados a una vida que refleje quién soy Yo y así es como se ve una vida modelada según lo que Yo soy».

David dijo en los Salmos: «¡Cuánto amo tu ley!» (Salmo 119:97). Podríamos esperar que dijera que temía la ley o que la honraba, pero ¿por qué diría que la ama? David amaba la ley porque amaba al Señor, y la ley de Dios refleja la gloria de Dios. Es un espejo de quién es Él.

Una exposición del amor

Considera la diferencia entre un secuestrador y un enamorado. Un secuestrador dice «eres mío» sobre la base del poder, en cambio, un enamorado dice «eres mío» sobre la base del afecto.

Algunas personas tienen la idea de que los Diez Mandamientos son las palabras de una deidad autoritaria que, como un secuestrador, está decidida a imponer su voluntad a los demás. Pero Moisés y los israelitas sabían que no era así. Habían experimentado la gracia de Dios en su extraordinaria huida de la esclavitud. Por lo tanto, no escucharon los mandamientos de Dios como la imposición de una deidad autoritaria. Escucharon los mandamientos como las palabras de un enamorado que lo ha dado todo para ganarse el afecto de la persona que ama. «Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre» (Éxodo 20:2).

Los Diez Mandamientos son una exposición del amor. Dios es amor (1 Juan 4:8) y los mandamientos nos dicen cómo es una vida de amor.

En una ocasión le preguntaron a nuestro Señor Jesús: «¿Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley?» (Mateo 22:36). En lugar de elegir uno de los mandamientos y darle prioridad sobre los demás, Jesús los reunió todos y dijo:

«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.  Este es el grande y primer mandamiento. Y el segundo es semejante a este: Amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Mateo 22:37-39).

Los Beatles cantaban «Todo lo que necesitas es amor… el amor es todo lo que necesitas». Pero ¿cómo sabemos qué es el amor? ¿Cómo es una vida llena de amor? ¿Qué significa amar a Dios? ¿Y qué significa amar a mi prójimo como a mí mismo?

Los Diez Mandamientos nos dan la respuesta.

Los cuatro primeros mandamientos te dicen cómo es amar a Dios (Éxodo 20:3-11). Si realmente amas a Dios, no tendrás otros dioses delante de Él. No te harás ninguna imagen, lo amarás tal como Él es, no como te gustaría que fuera o como te lo imaginas. Si amas a Dios, santificarás Su nombre y nunca lo usarás en vano. Le darás tiempo: tiempo para adorarlo, tiempo para servirlo, tiempo para recordar que te espera una vasta eternidad y que debes usar el tiempo que tienes para prepararte.

Los últimos seis mandamientos te dicen lo que significa amar a tu prójimo como a ti mismo (Éxodo 20:12-17). Este amor debe comenzar en casa, con las primeras personas que Dios puso en tu vida, así que honra a tu padre y a tu madre. Amar a tu prójimo significa que reverencias toda la vida como un regalo de Dios que debe protegerse y preservarse de todas las formas posibles. Significa que eres fiel a tu cónyuge. Significa que se puede confiar en ti para no aprovecharte de la debilidad y la vulnerabilidad de los demás. Significa que eres fiel a tu palabra y que tu palabra es verdadera. Y amar a tu prójimo significa que te regocijas en lo que Dios ha dado a los demás en lugar de codiciar para ti lo que Él les ha dado a ellos.

La relevancia de los mandamientos

Los Diez Mandamientos son un espejo que refleja la gloria de Dios. Son una exposición de Su amor. Como personas redimidas que llevan Su nombre en el mundo, Dios nos llama a vivir una vida de amor que refleje quién es Él, y eso se explica detalladamente en los Diez Mandamientos.


Este artículo es un extracto del nuevo Ebook Conocer a Dios a través de los Diez mandamientos, para profundizar más en este tema te recomendamos escuchar la serie Las 10 luchas más grandes de tu vida.


Colin Smith

Fundador y Pastor de Enseñanza

Colin Smith es el pastor emérito en The Orchard Evangelical Free Church, en los suburbios de Chicago, y es un miembro del concilio de The Gospel Coalition. Es autor de varios libros, entre ellos El cielo, cómo llegué aquí: La historia del ladrón en la cruz (que también es una película), el libro El Padre Nuestro en 30 días y el podcast Una caminata por la historia bíblica. Escucha su enseñanza en el podcast de Abre la Biblia.
Colin Smith es el pastor emérito en The Orchard Evangelical Free Church, en los suburbios de Chicago, y es un miembro del concilio de The Gospel Coalition. Es autor de varios libros, entre ellos El cielo, cómo llegué aquí: La historia del ladrón en la cruz (que también es una película), el libro El Padre Nuestro en 30 días y el podcast Una caminata por la historia bíblica. Escucha su enseñanza en el podcast de Abre la Biblia.