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octubre 20, 2025

¿Predicó Jesús a los espíritus encarcelados en el infierno? Lo que realmente significa 1 Pedro 3:19–20

¿Qué significa 1 Pedro 3:19–20? ¿De verdad descendió Jesús al infierno para predicar a los espíritus encarcelados?

Veamos el pasaje:

«En el espíritu también fue y predicó a los espíritus encarcelados, quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir, ocho personas, fueron salvadas por medio del agua».

Algunas personas piensan que después de que Jesús murió y antes de que resucitara, descendió al infierno y predicó el evangelio a las personas que habían muerto en tiempos del Antiguo Testamento. Si eso fuera cierto, significaría que al menos algunas personas tuvieron una segunda oportunidad de ser salvas después de morir.

Y cuando los teólogos argumentan esto a menudo utilizan este pasaje en 1 Pedro como su base. Esto es lo que dicen: «Si Jesús fue y predicó el evangelio en el infierno, ¿por qué no deberíamos creer que incluso en el infierno habrá otras oportunidades para que las personas se salven?» Entonces dicen que aquellos que no recibieron a Cristo en esta vida tendrán otra oportunidad para recibirlo después. 

Yo no perdería tu tiempo con esto excepto por el hecho de que es un gran problema porque si fuera cierto, deberíamos llamar de regreso al menos a la mitad de nuestros misioneros y traerlos a casa. Porque hay personas que están arriesgando sus vidas. Hemos enviado a personas que hoy en día están poniendo sus vidas en riesgo en el Medio Oriente y en Indonesia. Y tienen una razón para hacerlo: alcanzar para Jesús a quienes se resisten a creer. Honestamente, si estas personas tuvieran otra oportunidad después de la muerte, realmente no vale la pena.

Esta idea de que Jesús hizo un viaje incorpóreo al infierno entre Su muerte y Su resurrección para predicar a las personas que habían muerto en tiempos anteriores tiene muchos, muchos problemas. Déjame mencionar solo tres:

  1. Observa que Pedro nunca dice que Jesús descendió al infierno. Mira el pasaje, no encontrarás la palabra «infierno» en absoluto. No hay ninguna referencia al infierno en 1 Pedro 3, y eso debería hacernos pensar dos veces.
  2. Si Jesús realmente bajó al infierno para predicar el evangelio, ¿por qué sólo predicó a los espíritus que desobedecieron en tiempos de Noé? ¿Qué tenían de especial? ¿Por qué no a las personas que fueron condenadas en Sodoma y Gomorra? ¿Por qué no a otros pecadores que desobedecieron en cualquier otro momento de la historia? ¿Por qué sólo a las personas en los días de Noé?
  3. La idea de que algunos tendrían una segunda oportunidad de arrepentirse después de la muerte va en contra de la enseñanza clara de las Escrituras. «Está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio» (Hechos 9:27). Hay un gran abismo que está fijado en la muerte. Hay oportunidad para responder a la gracia de Dios en la vida pero no más allá de la muerte.

¿Y el Credo de los Apóstoles?

Aquellos que creen que Jesús predicó en el infierno entre Su muerte y Su resurrección a menudo citan la declaración del Credo de los Apóstoles que dice:

«Él sufrió bajo Poncio Pilato, fue crucificado, murió y fue sepultado», y en la siguiente línea dice: «Descendió al infierno».

La mejor manera de entender el Credo de los Apóstoles es recordar que Jesús experimentó todas las dimensiones del infierno en la cruz. Durante las tres horas de oscuridad, Él llevó nuestros pecados. Durante las horas de oscuridad en la cruz, cuando estaba consciente, la ira de Dios fue derramada sobre Él. Fue completamente abandonado por el Padre, «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». Llevó el peso de nuestra culpa y vergüenza acumuladas en una total oscuridad. Estuvo en agonía, consciente en cuerpo y alma. Eso es el infierno.

Y podemos confesar con gozo el Credo de los Apóstoles, aunque les interesará saber que la frase «descendió al infierno» no se incluyó en el Credo de los Apóstoles hasta alrededor del año 700 AD. Pero podemos confesar con gozo el Credo de los Apóstoles porque Cristo experimentó todos los horrores del infierno. Probó cada dimensión de su dolor, pero lo hizo desde la cruz.

En otras palabras, el descenso al infierno que experimentó Jesús está en 1 Pedro 3:19–20. El descenso de Jesús al infierno no fue una visita de predicación incorpórea que tuvo lugar entre Su muerte y Su resurrección, sino que fue el corazón de Su sufrimiento en la cruz. Y al morir, el justo por los injustos, lo hizo para acercarte a Dios.

¿Qué realmente dice 1 Pedro 3:19–20?

Este mismo Jesús —el que fue condenado a muerte en el cuerpo, pero vivificado por el Espíritu en Su resurrección— fue quien, por medio del Espíritu Santo, predicó también en tiempos de Noé. Cuando Noé hablaba, era Jesús quien hablaba a través de él por el poder del Espíritu.

“Las personas que se resistieron a la predicación de Noé no escucharon. Por eso sus espíritus están en prisión hoy. Sin embargo, debemos entender que fue Jesús quien les habló a través de Noé. Cuando Noé habló, sus palabras eran como las palabras de Dios para quienes lo rodeaban y se resistían a escuchar. Jesús habló por medio de él.”

Esto nos enseña algo maravilloso y poderoso, y es que Pedro nos está recordando que aquellos que escuchan la voz de Jesús no son solo aquellos que vivieron en la época de Jesús, sino que por medio del Espíritu Santo, Jesús que murió y resucitó en un momento de la historia, también ha hablado a personas en cada generación. El Señor Jesucristo habla en cada época por Su Espíritu y lo hace a través de Su pueblo. 

Si te has preguntado ¿Cómo habla Jesús en mi escuela? ¿Cómo hablará Jesús en la tiendita de la esquina o en la gran empresa al otro lado de la ciudad? 1 Pedro 3:19–20 nos dice que cuando hablamos acerca de Jesús, Jesús habla a través de nosotros.


Este artículo ha sido adaptado de la enseñanza “Nueva confianza, Parte 2” del podcast Abre la Biblia con el Pastor Colin Smith. Es parte de la serie 10 claves para entender la vida cristiana.


Colin Smith

Fundador y Pastor de Enseñanza

Colin Smith es el pastor emérito en The Orchard Evangelical Free Church, en los suburbios de Chicago, y es un miembro del concilio de The Gospel Coalition. Es autor de varios libros, entre ellos El cielo, cómo llegué aquí: La historia del ladrón en la cruz (que también es una película), el libro El Padre Nuestro en 30 días y el podcast Una caminata por la historia bíblica. Escucha su enseñanza en el podcast de Abre la Biblia.
Colin Smith es el pastor emérito en The Orchard Evangelical Free Church, en los suburbios de Chicago, y es un miembro del concilio de The Gospel Coalition. Es autor de varios libros, entre ellos El cielo, cómo llegué aquí: La historia del ladrón en la cruz (que también es una película), el libro El Padre Nuestro en 30 días y el podcast Una caminata por la historia bíblica. Escucha su enseñanza en el podcast de Abre la Biblia.