El nacimiento de un hijo trae un gran gozo, pero la crianza también puede venir acompañada de mucha ansiedad. Ante esto, podríamos pensar: «Si tuviera un hijo perfecto, no tendría nada de qué preocuparme». Sin embargo, María, a pesar de que tenía al Hijo perfecto, vivió claramente bajo grandes presiones. El pastor Colin nos explica las razones de ello.
Pasaje: Juan 19:25-27
Cómo el Hijo de María llegó a ser su Salvador, Parte 1
El nacimiento de un hijo trae un gran gozo, pero la crianza también puede venir acompañada de mucha ansiedad. Ante esto, podríamos pensar: «Si tuviera...
Detalles
Fecha
Pastor
En esta serie
Ver todas las enseñanzas¡Libro gratis!Seis horas que cambiaron el mundo
Este libro recorre esas seis horas a través de las siete palabras que Jesús pronunció desde la cruz, revelando el amor extraordinario que Él tiene por nosotros

