Me encanta la sensación de una Biblia nueva: pasar sus páginas crujientes, disfrutar la sensación de tener algo tan nuevo y precioso entre mis manos, incluso meter mi nariz en un libro y apreciar el aroma de sus páginas recién salidas de la imprenta.
A veces me duele «arruinar» la impecable apariencia de una Biblia nueva al dejar que el trazo de un bolígrafo o la punta de un resaltador manchen su perfección, pero estoy completamente convencido de que vale la pena.
Al principio de mi vida cristiana evitaba subrayar mi Biblia por la razón mencionada anteriormente, pero ahora no puedo leerla sin tener un lápiz y un resaltador en la mano. Estoy convencido de que hay muchísimo que ganar al subrayar fielmente la Biblia durante el estudio bíblico diario, y que no hacerlo sería como lamentar la pérdida de un amigo cercano.
Cinco bendiciones de marcar tu Biblia
1. Marcar mi Biblia me ayuda a involucrarme en un estudio más cuidadoso
Leer mi Biblia con un resaltador en la mano me anima a interactuar con las Escrituras mientras leo y disminuye la tentación de leer pasivamente solo para cumplir con una tarea. Además, me ayuda a ver cosas que son evidentes en el texto, pero que una lectura menos cuidadosa podría pasar por alto.
Tomemos como ejemplo mi estudio reciente de Efesios 1:3-14. Con solo resaltar las repeticiones de «en Cristo»/«en Él», «para alabanza de Su gloria» y las menciones de la «voluntad»/«propósito» de Dios, los temas principales del pasaje sobresalen de la página y profundizan mi comprensión de la gloria de los propósitos eternos de Dios en Cristo.
2. Marcar mi Biblia me ayuda en futuras lecturas de la Biblia
La próxima vez que estudie el libro de Efesios, mis notas y lo que ya subrayé serán de gran ayuda para leer y llegar al corazón de lo que Dios me comunica por medio del autor bíblico. ¿Por qué empezar desde cero cada vez que lees la Biblia? ¿Por qué no seguir edificando sobre el conocimiento y el entendimiento que Dios ya te ha revelado?
Escribo ilustraciones útiles, referencias cruzadas de valor o notas sobre cómo ciertos versículos o pasajes encajan dentro del desarrollo de todo el libro. Esta práctica ha demostrado ser de enorme ayuda mientras sigo a Cristo e incluso cuando participo en una de las técnicas de discipulado más eficaces, aunque también de las que más pasamos por alto: leer la Biblia de manera personal, uno a uno, con un amigo.
3. Marcar mi Biblia me ayuda a recordar experiencias pasadas
Al hojear las páginas de mi Biblia llena de anotaciones, vuelvo en el tiempo de la misma manera que cuando leo antiguas entradas de mi diario. Muchas veces pienso en las bendiciones y las dificultades de tiempos pasados, y recuerdo cómo las porciones de la Palabra de Dios fueron especialmente valiosas para mí. Los vestigios de las lágrimas en algunos pasajes me recuerdan cómo Dios demostró Su fidelidad y convirtió las pruebas en temporadas de crecimiento y en una razón para alabarlo. Esta práctica de recordar la fidelidad de Dios y todo lo que Él ha hecho nos guarda del orgullo y del estancamiento (ver Deuteronomio 8).
4. Marcar mi Biblia me ayuda a animar a otros creyentes que ven mis páginas marcadas
Estoy convencido de que una mujer mayor de nuestro estudio bíblico ha subrayado cada palabra de su Biblia. Parece como si hubiera sumergido toda su Biblia en un recipiente con tinta amarilla, ¡y es algo hermoso! Aunque quizá no esté de acuerdo con su método (¡subrayar todo en realidad es no subrayar nada!), me anima profundamente ver la fe de una cristiana madura y su amor por la Palabra de Dios.
Esta no debe ser la razón principal para marcar tu Biblia, pero sí es un beneficio adicional. Tu Biblia subrayada, junto con la vida piadosa que debería brotar de ella, es un valiente testimonio para quienes la ven en la iglesia y fuera de ella, y proclama que estás edificando tu vida sobre el poder transformador de la Palabra de Dios.
5. Marcar mi Biblia es una evidencia visible de que atesoro la Palabra revelada de Dios
Si te enteraras de que hay cinco millones de dólares en oro enterrados en un terreno de tu propiedad, probablemente tomarías una pala y empezarías a cavar. El Salmo 19:10 describe la Palabra de Dios como mucho más deseable que el oro.
Cuando estudiamos diligentemente la Palabra de Dios, procurando entenderla y aplicarla a nuestra vida, glorificamos a Dios al demostrarle que creemos que Su Palabra contiene riquezas mucho mayores que la legendaria bóveda de oro de Fort Knox. Y, cuando marcamos nuestra Biblia mientras la estudiamos, esa es una evidencia visible de que atesoramos la Palabra de Dios.
Charles Spurgeon dijo esta frase célebre: «Una Biblia que se está deshaciendo por el uso, por lo general pertenece a alguien que no lo está».
Permíteme compartir mi versión: «Una Biblia que está marcada usualmente pertenece a alguien que está profundamente marcado por la gracia de Dios».
Que la oración de Thomas Cranmer sea también la nuestra:
Bendito Señor, Tú que hiciste que todas las Santas Escrituras fueran escritas para nuestro aprendizaje, concédenos que de tal manera las escuchemos al ser leídas, las memoricemos, aprendamos y las asimilemos interiormente, para que por la paciencia y el consuelo de Tu santa Palabra podamos abrazar y aferrarnos siempre a la bendita esperanza de la vida eterna, la cual nos has dado en nuestro Salvador Jesucristo.
Qué marcar en tu Biblia
A continuación, te comparto algunas sugerencias sobre lo que puedes marcar:
- Repeticiones de una palabra o una idea. Con frecuencia, esto lleva al lector a identificar lo que Dios está enfatizando en un pasaje o en un libro.
- Sorpresas. Las sorpresas en el texto a menudo conducen al punto principal de un pasaje. Un ejemplo es cuando los amigos de un hombre lo bajan por el techo mientras Jesús está enseñando en una casa (Marcos 2:1-12). ¿No esperarías que Jesús lo sanara de inmediato? Sin embargo, Jesús le dice: «Tus pecados te son perdonados» (Marcos 2:5), para demostrar al hombre y a quienes estaban observando que el Hijo del Hombre tiene autoridad para perdonar pecados (Marcos 2:10).
- Palabras o frases conectivas. Expresiones como «para», «por tanto», «porque» y otras similares ayudan a conectar las ideas del texto y a seguir el desarrollo del pensamiento o el argumento del autor.
- La estructura de un libro de la Biblia o de un pasaje en particular. Este consejo más avanzado desafía al lector a ver cómo las distintas partes de un pasaje o de un libro encajan en el mensaje global de la Escritura.
- Versículos clave que arrojan luz sobre pasajes o libros completos. Juan 20:31 explica por qué fue escrito el Evangelio de Juan: «pero estas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengan vida en Su nombre». La próxima vez que leas el Evangelio de Juan, hazlo pensando constantemente en creer en Cristo y la vida en Cristo.
- En el Antiguo Testamento, anota cuando el texto apunta a Cristo. Esto puede hacerse mediante profecías, alusiones, tipos o mostrando por qué necesitamos un Salvador.
- Aplicaciones específicas o motivos de oración que surjan de tu lectura.
- Referencias cruzadas útiles.


