Hay una forma de ver los acontecimientos actuales que dice: «Todo depende de ti, cristiano. Tú eres la última línea de defensa. Así que más te vale no equivocarte». Existe un tipo de predicación que pone el peso del mundo sobre los hombros de los creyentes cristianos. Coloca a las personas bajo una carga intolerable, una carga que simplemente no pueden soportar.
Pero las Escrituras no nos dejan con una carga intolerable. En cambio, nos dan una maravillosa confianza en Dios Todopoderoso y sabiduría para discernir cómo mantenernos firmes en los días más oscuros de nuestras vidas.
¿Qué puedes hacer cuando ves que el mundo se vuelve más oscuro y el mal se hace más fuerte? Como el apóstol Pablo, puedes dar gracias a Dios por lo que Cristo está haciendo en Su pueblo y por lo que tú eres en Él.
Recuerda quién eres en Cristo
Pero nosotros siempre tenemos que dar gracias a Dios por ustedes, hermanos amados por el Señor, porque Dios los ha escogido desde el principio para salvación mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad. Fue para esto que Él los llamó mediante nuestro evangelio, para que alcancen la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos, estén firmes… (2 Tes. 2:13-15).
1. Amado (v. 13)
Detente un momento y trata de asimilar esta gran verdad: no importa cuán oscuro se vuelva el mundo a tu alrededor, el Señor te ama. Esto es mucho más que lástima, compasión o buena voluntad.
La calidad del amor que experimentas en la vida depende de la capacidad de las personas que te aman. Algunas personas tienen mayor capacidad de amar profundamente que otras. Ser amado es algo bueno, pero ser amado profundamente es una gran bendición. Piensa en la capacidad que tiene Dios Todopoderoso para amar profundamente. Pasarás la eternidad tratando de comprender la maravilla de su amor, ¡así que empieza ahora!
2. Elegido (v. 13)
Pablo escribía a personas comunes y corrientes que sabían que habían sido elegidas. ¿Cómo lo sabían? Su fe en la verdad era la señal de que habían sido elegidos. Esta verdad se da a los creyentes precisamente porque la necesitamos para mantenernos firmes en los días más oscuros.
Cuando te aferras a Cristo por la fe, no tardarás en saber que Él se ha aferrado a ti. Comenzarás a experimentar lo que Jesús dijo a Sus discípulos: «Ustedes no me escogieron a Mí, sino que Yo los escogí a ustedes» (Juan 15:16). Mi poca fe en Él no es suficiente en los días oscuros de la vida. Necesito saber que Su poderosa mano me sostiene.
3. Salvado (v. 13)
El mundo está engañado, perdiéndose, negándose a amar la verdad, deleitándose en la maldad, bajo un poderoso engaño, creyendo mentiras y, en última instancia, condenado. ¡Dios te ama y te eligió para ser salvado de eso!
4. Santificado (v. 13)
Cuando nos encontramos con la palabra «santificado», muchos cristianos piensan inmediatamente: «¡Esto es algo que yo no soy!». Asociamos la palabra «santificado» con ser santo, puro o perfecto. Pero la palabra «santificado» puede tener dos significados diferentes: «hecho santo» o «apartado».
Imagina que tienes una bolsa de caramelos. Sacas algunos para ti y luego repartes el resto a otra persona, diciendo: «Estos son míos. El resto es para ti». ¿Sabes lo que acabas de hacer? Has «santificado» los caramelos. Los has escogido para ti, los has reclamado. Los has apartado de los demás.
Eso es lo que Dios ha hecho por ti en Cristo. Él ha dicho: «Te reclamo como mío. Voy a reproducir la imagen misma de mi Hijo en ti». ¿Qué mayor privilegio podría haber que ese? ¿A quién ha santificado Dios? A aquellos que han creído en la verdad.
5. Cree (v. 13)
Hechos 16:31 dice: «Cree en el Señor Jesús, y serás salvo» (Hechos 16:31). ¿Cómo llegan las personas a creer la verdad acerca del Señor Jesús? Pablo dice que los creyentes son amados por Dios, elegidos desde el principio para ser salvos mediante la obra santificadora del Espíritu Santo.
6. Llamado (v. 14)
El evangelio es la buena noticia de que Jesús murió como sacrificio por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos para darnos nueva vida. Dios llama a las personas por medio del evangelio. Por eso, el evangelio siempre debe ser central en el ministerio de la iglesia. A medida que crees en el evangelio, descubrirás que eres amado, escogido, salvado y santificado. Es por medio del evangelio que Dios te toma y te hace suyo.
7. Glorificado (v. 14)
El resultado final del propósito redentor de Dios no es solo que veas la gloria de Cristo, sino que compartas la gloria de Cristo. Serás glorificado en Cristo para siempre.
Recibe lo que necesitas de Cristo
Y que nuestro Señor Jesucristo mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y buena esperanza por gracia, consuele sus corazones y los afirme en toda obra y palabra buena (2 Tes. 2:16-17).
Después de recordar a los creyentes quiénes son en Cristo (v. 13-15), Pablo ora. Tú también puedes orar por consuelo y fortaleza. ¡Y recuerda a quién se lo estás pidiendo! El Señor Jesús es quien dio «consuelo eterno y buena esperanza» (v. 17). ¿Cómo lo hizo? En la cruz y a través de Su resurrección.
¿Necesitas consuelo? Alza tus ojos y mira la cruz. Allí está colgado el Hijo de Dios. Las voces del infierno se burlan de Él. Las personas se ríen de Él con desprecio. Él es el varón de dolores, experimentado en quebranto. Él sabe lo que es sufrir y enfrentar la oscuridad. ¿Necesitas esperanza? Alza tus ojos y mira la tumba vacía. Jesucristo ha resistido, ha vencido y ha resucitado. ¡Piensa en el consuelo y la esperanza que puedes encontrar en Él!
Hermanos y hermanas, viven en un mundo oscuro. La batalla es intensa para ustedes, y pueden sentirse abrumados. Empápense de la verdad de quiénes son en Cristo. En esta realidad, alimenten su alma y encuentren fuerzas para la batalla. Ustedes son amados por el Señor. Dios los escogió desde el principio. Son salvos mediante la obra santificadora del Espíritu y por creer en la verdad. Dios los ha llamado por medio del evangelio. Su futuro es compartir la gloria eterna de Cristo.
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