Algunos se han apartado…(1 Timoteo 1:6).
Es muy raro que alguien decida abandonar la verdad de un momento a otro. Lo que sucede con mucha más frecuencia es que las personas se van desviando poco a poco. Ocurre gradualmente. Sucede cuando no se tiene un objetivo concreto. Uno pierde el rumbo y se deja llevar.
No quieres ser esa persona. Por eso, debes estar alerta al peligro. Tal vez conozcas a alguien que se esté alejando del Señor, y Dios puede usarte para traer de vuelta a esa persona y ayudarla a estar arraigada en la verdad.
Busca las señales de advertencia
Hay cuatro señales de advertencia de que una persona está en peligro de apartarse de la verdad. Estas preguntas te ayudarán a identificar las señales:
1. ¿Siempre estoy buscando algo nuevo?
[Ellos prestan] atención a mitos y genealogías interminables (1 Timoteo 1:4).
Si este es tu caso, estás en peligro de alejarte de Dios. Eso era lo que representaban los mitos y las interminables genealogías: algo nuevo. Las personas que están profundamente arraigadas en Cristo encuentran satisfacción en Él. Si estuvieras profundamente arraigado, habrías hallado contentamiento en Él, como millones de personas lo han encontrado.
2. ¿Me gusta hablar mientras evito actuar?
Se han apartado hacia una vana palabrería (1 Timoteo 1:6).
Estas personas no paran de hablar sobre cómo deberíamos hacer esto y aquello, pero resulta que sus palabras piadosas esconden una vida que no es santa. Si ves la Biblia como un libro de ideas para debatir en lugar de una
verdad para obedecer, eres precisamente el tipo de persona que se aparta de la verdad.
3. ¿Quiero enseñar más de lo que quiero aprender?
Quieren ser maestros (1 Timoteo 1:7).
Estas personas quieren una posición en la iglesia. Quieren ser maestros más de lo que quieren aprender. Si te encanta enseñar, pero no te encanta aprender, estás en peligro de apartarte de la verdad.
4. ¿Mi confianza supera mi conocimiento?
Quieren ser maestros de la ley (1 Timoteo 1:7).
Estos hombres tienen una confianza enorme, son voces fuertes que transmiten mucha autoridad, pero Pablo dice que no saben de lo que hablan. Lo he visto muchas veces.
Un hombre con conocimientos superficiales de la verdad lee un libro o escucha una enseñanza y se entusiasma. De repente, con ese poco conocimiento, siente que sabe más que sus maestros. Cree saber lo que la iglesia necesita, lo que debería hacer.
Él siente que debería recibir una plataforma para compartir lo que ha descubierto. Pero, cuando las personas no aceptan su descubrimiento, se vuelve dogmático, enojado y agresivo. Siente que él es el único que realmente ve la verdad. Lo que no se da cuenta es que se está apartando de la verdad.
Cómo regresar cuando te has desviado
Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera. Pues algunos, desviándose de estas cosas, se han apartado… (1 Timoteo 1:5-6).
¿Cómo podemos permanecer arraigados en la verdad y seguir creciendo en amor? ¿De dónde viene el amor? ¿Cómo crece el amor? ¿Cómo puedes convertirte en una persona amorosa y no en una persona que causa división en tu trabajo, en tu hogar y en la iglesia?
a. El amor viene de un corazón puro
La palabra «puro» significa sin división. Santiago dice: «siendo hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos» (Santiago 1:8). Pídele a Dios que te dé un corazón puro. «Busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios» (Colosenses 3:1). Pídele a Dios que te dé una fe más fuerte en Cristo, un amor más profundo por Cristo y una esperanza más firme en Cristo. Entonces podrás amar. El amor viene de un corazón puro.
b. El amor nace de una buena conciencia
Una buena conciencia es una conciencia que está en paz con Dios. ¿Hay algún pecado que has permitido que permanezca en tu vida? Tu conciencia no está en paz. Estás luchando constantemente. Eso te está convirtiendo en una persona enojada, una persona que causa división. Es la raíz de tu espíritu de queja.
¿Puedes ver qué bendición sería para ti acudir a Cristo para confesar tu pecado, poner lo que has estado cargando a los pies de Jesús, quien murió por ti? ¿Quisieras la bendición de ser lavado y recibir una conciencia limpia? Entonces podrás amar. El amor viene de una buena conciencia.
c. El amor nace de una fe sincera
Una fe sincera significa que realmente confías en Cristo. No solo hablas acerca de confiar en Él. ¡Confías en Él! Confías en Él, sin importar lo que esté sucediendo en tu vida. Confías en Él cuando pierdes un trabajo; confías en Él cuando encuentras un trabajo. Confías en Él en una boda, y confías en Él en un funeral. ¡Confías en Cristo!
«Las pruebas que afrontan demuestran que su fe es genuina» (1 Pedro 1:7). ¿Recuerdas qué dice Pedro después? «Aunque no lo han visto, lo aman». El amor viene de una fe sincera.
Todo esto viene de Cristo
El Señor Jesucristo puede darte un corazón puro, una conciencia limpia y una fe sincera. ¡Esa es la razón por la que murió y por la que está vivo!
¡Si recibes estos dones hoy, podrás amar! Podrás amar a tu esposa. Podrás amar a tus hijos y a tus padres. Podrás amar a tus enemigos, y tendrás amor por la iglesia. Sobre todo, amarás al Señor Jesucristo, quien te amó y se entregó por ti.
Ese es el poder transformador del evangelio. Señor, haz de nosotros una iglesia que esté cada vez más arraigada en la verdad y creciendo en amor para la alabanza y la gloria de Jesucristo, hasta que Él vuelva. Amén.



