El Buen Pastor guía a Su rebaño. Es cierto, pero ¿a dónde los guía? El Pastor Colin nos ofrece dos respuestas: reposo y justicia. Salmos 23:2-3
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Si estuviste aquí la última vez, recordarás que comenzamos viendo que este es un Salmo que habla, en primer lugar del Señor: El Señor es mi pastor. Cada línea de este salmo trata de quién Él es y de lo que hace por Su pueblo.
En lugares de verdes pastos Él me hace descansar. Junto a aguas de reposo me conduce. Él restaura mi alma. Me guía por senderos de justicia por amor de Su nombre.
Pero también hemos visto que es un salmo sobre nosotros, trata de Dios en su relación con nosotros. El Señor es mi pastor.
Cada línea del salmo trata de nosotros y de lo que es nuestro en y por nuestro Señor. En lugares de verdes pastos me hace descansar. Junto a aguas de reposo me conduce. Él restaura mi alma. Me guía por senderos de justicia por amor de Su nombre.
Y la última vez vimos que lo primero y más importante de la relación entre el pastor y las ovejas es que el pastor es el dueño del rebaño. Entonces, cuando digo que el Señor es mi pastor, lo que significa es que el Señor es mi dueño, soy realmente Suyo.
También vimos la última vez que un pastor se hace dueño de las ovejas de dos maneras, o son compradas o nacen en el rebaño. Y en lo que tiene que ver con nuestra relación, ambas cosas son ciertas.
Fueron comprados por un precio. El Señor Jesús te rescató, te compró mediante el derramamiento de Su propia sangre. Y has nacido en el rebaño de Dios, renacido por el Espíritu de Dios a través de la Palabra viva y perdurable de Dios.
Por lo tanto, al ser el rebaño de Dios, somos propiedad absoluta del pastor. Y la pregunta a la que responde este maravilloso salmo es muy sencilla: ¿Qué hará el pastor por el rebaño que posee?
Y el salmo da cinco respuestas maravillosas a esa pregunta. Hoy vamos a ver la 1ra, que Él nos guiará porque somos parte de Su rebaño, porque somos sus ovejas. Luego veremos que nos restaurará, nos guardará, nos alimentará y nos amará por los siglos de los siglos.
Hoy veremos el primero: el Pastor te guiará. Eres suyo, has nacido en el rebaño y has sido comprado. Y esto significa que puedes estar absolutamente seguro de esto, de que tu pastor, el Señor, siempre te guiará.
Observa que David lo afirma dos veces: «En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. Él restaura mi alma, me guía por senderos de justicia, por amor de Su nombre».
¿Ves entonces que la primera bendición, esta primera verdad maravillosa que pertenece a todos los que son totalmente propiedad del Hijo de Dios es que Él te guía?
David lo afirma como un hecho. No hay algo que tengas que hacer para que ocurra. Si eres parte del rebaño de Dios, esto es cierto para ti. Esto es lo que Él hace por ti: Él te guía.
Y lo que eso significa, mis hermanos y hermanas, es que lo que esté ocurriendo en tu vida y lo que esté ocurriendo en el mundo no es una cuestión de azar. No vamos tropezándonos por la vida yendo de una cosa a la otra.
Nos sorprende lo que viene, pero en realidad estamos siendo guiados por un pastor. Y el pastor nos lleva por un camino que nos conducirá a su propia casa, donde estaremos con Él para siempre. Y Él conoce el camino por el que va y te guía por la senda correcta.
Ahora, quiero que hoy nos fijemos en dos cosas
La primera es hacia dónde nos conduce. Y hay dos afirmaciones concretas sobre esto en el Salmo 23.
Y luego, entender por qué nos guía.
En primer lugar, ¿hacia dónde nos conduce?
Lo primero que se nos dice es que el Buen Pastor nos conduce al descanso: En lugares de verdes pastos me hace descansar. ¿A dónde me conduce? Junto a aguas de reposo.
Y éstas son dos descripciones muy hermosas del descanso. Los pastos verdes, por supuesto, son lugares donde a las ovejas les gusta estar. Pero fíjate que el énfasis aquí está en descansar. En lugares de verdes pastos me hace descansar…
Me conduce junto a aguas de reposo, a aguas tranquilas. A las ovejas les asusta el agua en movimiento y si una oveja cae ahí, su lana será como una esponja y absorberá tanta agua que su peso hará que se hunda y se ahogue.
Por eso, los buenos pastores construyen presas en los ríos, para que haya estanques tranquilos donde las ovejas puedan beber sin peligro de caer al río.
He aquí dos hermosas descripciones del descanso. Hay un prado con exuberante hierba verde y hay estanques de agua que dan de beber.
La primera es ésta: el descanso no es fácil ni natural para las ovejas
Por cierto, esto es muy práctico hoy en día. No voy a pedir que levanten la mano, pero estoy seguro de que muchos aquí nos sentimos cansados en este momento.
Y lo que se nos dice es que el buen pastor nos guía hacia lo que no es fácil de encontrar: el descanso. Lo que dice David es que no le resulta fácil acostarse solo y descansar.
Ahora piensa en la analogía tan maravillosa a lo largo de todo este Salmo. ¿Por qué es difícil que las ovejas descansen? Bueno, la respuesta es que las ovejas son criaturas tímidas que tienen medios muy limitados para defenderse.
Si lo piensas, un toro puede embestir, una serpiente puede morder, un zorrillo puede rociar, cualquiera de ellos pueden cuidarse solos, tienen medios para defenderse. Pero, ¿qué puede hacer una oveja para defenderse? Lo único que puede hacer es huir.
Y francamente, tampoco son muy buenas para eso. Si las comparas con un ciervo o con un lobo, son bastante lentas. Entonces, si el único medio que tienes para defenderte es poder huir cuando son atacadas, ¿Cuál va a ser tu experiencia de la vida?
Siempre vas a estar de pie, siempre vas a estar al límite porque conoces tu propia vulnerabilidad. Siempre vas a estar en un estado de ansiedad y te va a resultar difícil descansar. ¿Cómo vas a descansar si tu único medio de defensa es correr?
Y probablemente esta sea una imagen muy poderosa de dónde te encuentras hoy. No te resulta fácil descansar o dormir. ¿Por qué? Porque hay un problema que tienes que resolver, hay un reto al que tienes que enfrentarte, hay miedos que te asaltan constantemente y tu mente no descansa… ¿Cómo voy a superar esto?
Así que permaneces despierto en la noche y le das vueltas a todo lo que ha ocurrido y a todo lo que podría ocurrir. Necesitas descansar, pero no sabes cómo hacerlo, y David ha pasado por eso, sabe cómo es esto y en otros Salmos lo describe muy claramente.
El descanso no vino fácil, ni naturalmente para él. Si lo piensas, no es de extrañar, todos esos años que pasó huyendo del rey Saúl, que lo perseguía para matarlo, años de preocupación por una nación dividida y por una familia disfuncional.
El peso de la responsabilidad que recae sobre los hombros de este hombre como rey del pueblo de Dios, el peso de esa responsabilidad, ¿cómo va a descansar? Y esta es su respuesta: el Señor me hace descansar.
Ahora bien, ¿cómo logra el pastor que las ovejas se recuesten? ¿Viene con un palo y las golpea? No. ¿Cómo lo hace entonces? Con su propia presencia. Las ovejas descansan cuando pueden ver a su pastor. Sólo se echarán cuando se sientan seguras, y se sienten seguras cuando pueden ver a su pastor.
Intenta ponerte en la posición de la oveja. Sabes que eres vulnerable, tu única defensa es huir. Así que te mantienes en pie, por si surge algún peligro.
Pero cuando puedes ver a tu pastor, entonces podrás acostarte y descansar, porque si viene el enemigo, sabes que el pastor está ahí y él se ocupará del enemigo en tu nombre. Por eso puedes encontrar reposo, porque Él te hace descansar.
Si el pastor abandonara el campo, volverías a ponerte en pie, atento al peligro, dispuesto a huir. Pero mientras puedas ver a tu pastor, podrás descansar. Y David dice: esto es lo que mi pastor hace por mí, me hace descansar.
Y lo explica más directamente en el versículo 4, al que llegaremos más adelante en la serie. Porque aunque dice: «aunque pase por el valle de sombra de muerte… Tú estás conmigo», si sucede lo peor, si atravieso el valle de sombra de muerte, aun allí no tengo nada que temer, porque mi pastor estará conmigo.
Y cuando sé que está conmigo, puedo descansar. El descanso no es fácil ni natural para las ovejas, solo descansan cuando pueden ver a su pastor.
Por lo tanto, la aplicación para nosotros es esta: la forma de encontrar descanso es que tu pastor esté a la vista
Piensa bien en esto: el pastor no da descanso a las ovejas librando al mundo del peligro. No es que el pastor diga, oye, puedes descansar porque ésta es una zona libre de lobos. No es una zona libre de lobos, los peligros están ahí fuera. Las ovejas se echan no porque el mundo esté libre de peligros, sino porque pueden ver a su pastor y es Su presencia la que les da descanso.
Ahora puedes ver, de forma muy práctica, cómo debemos afrontar nuestros miedos. No me enfrento a esto solo, mi pastor está conmigo, y mi pastor es el Señor Dios Todopoderoso.
Y luego, en segundo lugar, el Buen Pastor nos guía a la justicia
Me guía por senderos de justicia.
Fíjate en que en estas dos frases tienes una descripción completa de la vida cristiana. Hay tiempos para recostarse y descansar, y hay tiempos para seguir adelante. Ahí está un resumen de toda la vida cristiana. Descansamos para tener fuerzas y así poder seguirlo por el buen camino.
Podrías pensar que el orden natural es que primero caminemos por las sendas de justicia y luego descansemos, pero aquí es al revés. El principio evangélico es que descansamos para poder caminar por sendas de justicia.
La Biblia habla de la justicia de dos maneras. Hay una justicia que nos da Cristo, que es la que nos permite descansar y luego hay una justicia a la que Cristo nos llama. De lo que habla David aquí es de la justicia que Cristo nos da.
Pablo dice en Filipenses: «y ser hallado en Él, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe». Llegamos a ser justos ante Dios, no mediante nuestra justicia, sino mediante la justicia perfecta que Jesucristo mismo nos da.
Él vivió esa vida perfecta y cuando la depositó en la cruz, ofreció esa vida perfectamente justa a nuestro favor. No es maravilloso? Toda la justicia que puedas necesitar te es dada plena y gratuitamente en el Señor Jesucristo y se convierte en tuya cuando te haces Suyo.
Es algo maravilloso ser totalmente propiedad del Hijo de Dios, y por eso tienes descanso. La justicia de Cristo es tuya cuando eres Suyo. No hay condenación para los que están en Cristo Jesús.
¿Puedes ver ahora cómo encaja esto con el Salmo 23? Ese no es el final, sino el principio de la vida cristiana. No se trata simplemente de que nos acostemos y descansemos en la justicia dada por Cristo.
Como hemos recibido esto y lo tenemos por la fe en Él, nos llama ahora a seguirle por sendas de justicia. Y a eso se refieren aquí las palabras de David, es decir, que hay una justicia a la que Cristo nos llama.
Pedro lo expresa así: «Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia». Hay caminos rectos que tu pastor te llama a seguir y Él te guiará por ellos.
Está claro que de eso habla David aquí. Sendas de justicia significa simplemente caminos rectos y por donde te guíe el pastor siempre será el camino correcto.
El camino correcto no siempre será un camino fácil
Quiero señalar aquí un par de cosas y la primera es que el camino correcto no siempre será un camino fácil. El salmo lo deja muy claro.
Si te fijas en el versículo 5, el camino correcto te lleva a través de la presencia de enemigos. En el versículo 4, el camino correcto te lleva a través del valle de sombra de muerte. Pero incluso allí, tu pastor te guiará.
El Salmo 23 deja muy claro que los pastos no siempre serán verdes y que las aguas no siempre estarán quietas. Cuando Jesús dijo a sus discípulos en los evangelios, vamos a la otra orilla del mar, recuerda que los condujo a una tormenta. Pero fue una tormenta en la que vieron su gloria y en la que aprendieron a confiar verdaderamente en Él.
Así que el buen pastor no siempre te guiará junto a las aguas tranquilas. A veces te guiará a través del agua. En otro Salmo, el Salmo 77, leemos estas palabras, que se refieren a cuando Dios guió a su pueblo a través del Mar Rojo. «Tu camino fue a través del mar. Tu camino fue a través de las grandes aguas. Tus huellas no se veían, pero condujiste a tu pueblo como un rebaño de la mano de Moisés y de Aarón».
Habrá momentos en tu vida en los que el camino por el que Dios te guía parezca absolutamente imposible
Esa era la situación del pueblo de Dios cuando llegó al Mar Rojo, pero Dios estaba con ellos, los estaba guiando. Dios hizo un camino a través del mar y Dios dice en Isaías 43:2: «Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo».
Y habrá momentos en los que te cueste percibir la presencia de Dios
Fíjate en lo que dice aquí: que las huellas de Dios no se veían. Dios condujo a Su pueblo a través del Mar Rojo, pero no hubo pruebas visibles de la presencia de Dios en aquella experiencia… sus huellas no se veían.
Habrá momentos en los que digas, ¿dónde está Dios en esto? No puedo verlo, no puedo entender lo que está haciendo, no puedo sentir Su presencia.
A veces, los caminos de Dios serán un misterio para ti, eso es lo que se nos dice aquí, pero puedes estar seguro de esto, de que cuando el Señor es tu pastor, Él te guiará, aunque no puedas ver Sus huellas.
Y luego habrá ocasiones en las que la dirección de Dios en tu vida venga a través de personas que Él pone a tu lado
¿Lo ves en este versículo del Salmo 77? «Como rebaño guiaste a Tu pueblo», ¿cómo? «Por mano de Moisés y de Aarón».
Busca la sabiduría y el consejo de otras personas piadosas que Dios ponga a tu lado cuando intentes discernir el camino correcto, es una de las formas en que Dios te guiará. Él da pastores al rebaño y pone a otros creyentes a tu alrededor. No estás solo en este viaje.

